APRENDE A MANEJAR TUS PENSAMIENTOS y serás el capitán de tu alma




Pensar es Crear

Todo ser humano es, lo que piensa. Cada uno de nosotros construimos nuestras circunstancias, éxito, negocios y destino en virtud de los pensamientos que elegimos y almacenamos en la mente.


La premisa es la siguiente todo lo que se materializa en la vida constituye el resultado de lo que anteriormente se ha materializado en la mente.

En su libro: Como piensa el ser humano, así es su vida, James Allen se refiere a éste como a uno de los secretos más conocidos y menos practicados.




Es decir así como cada planta brota de su semilla, nuestros hábitos surgen de las semillas invisibles de nuestros pensamientos.

En su libro: Piense y hágase rico, Napoleón Hill afirma que:

“nuestros pensamientos dominantes tienden a magnetizar nuestro cerebro y por mecanismos que nadie conoce bien, actúan como imanes que atraen hacia nosotros las fuerzas, las personas y las circunstancias de la vida que armonizan con la naturaleza de dichos pensamientos”.




En este sentido los hábitos son retoños que crecen a partir de nuestros pensamientos, el éxito o el fracaso, la felicidad o la tristeza, el optimismo o el pesimismo, la abundancia o la escasez, son sus frutos.

De este modo los seres humanos cosechan los frutos, dulces o amargos, de aquello que siembran. esta es la premisa. El labrador preparado en su oficio saca provecho del terreno pobre, por el contrario el inepto vive en la miseria, aún en el terreno más fértil.




Los pensamientos que crecen como semillas en el jardín del subconsciente forjaran tu futuro.

A tales efectos la ley de atracción se desarrolla de esta manera: los pensamientos se traducen en hábitos, los hábitos se transforman en circunstancias.

Los pensamientos tóxicos se cristalizan en hábitos que atraen y generan dudas y debilidad; de este mismo modo estos se manifiestan en circunstancias de tragedias y desgracias.

Los pensamientos de miedo, indecisión se materializan en hábitos que paralizan e impiden tomar decisiones y acciones; hábitos que generan circunstancias de fracaso, escasez, y dependencia.




Los pensamientos de odio, resentimiento, y reproche se transforman en hábitos de acusación y violencia, los cuales resultan en circunstancias de injuria y persecución.

Los pensamientos egoístas se transforman en hábitos que atraen circunstancias de angustia y frustración.

En otro orden de ideas, los pensamientos nobles se cristalizan en hábitos de prosperidad y bondad, concretándose en circunstancias de felicidad y bienestar.

Los pensamientos virtuosos se transforman en hábitos de autocontrol y dominio a sí mismo, lo cual atraen circunstancias de paz y tranquilidad. Los pensamientos de auto estima, auto confianza y decisión, crean hábitos de valor, perseverancia, resilIencia, disciplina y coraje, los cuales se traducen en circunstancias de éxito, plenitud y libertad.




De este mismo modo, los pensamientos de amor y compasión se convierten en hábitos de desprendimiento, los cuales atraen circunstancias de prosperidad perdurable abundancia y riqueza verdadera.

En conclusión cada pensamiento, positivo o negativo genera el único resultado posible, tanto en la actitud, los hábitos y en las circunstancias. no puedes elegir directamente tus circunstancias, sin embargo al elegir tus pensamientos, indirectamente las creas.




Recuerda somos los arquitectos de nuestras circunstancias, los forjadores de sueños, los constructores de nuestro futuro,los transformadores de realidades.

William E. Henley suscribe: “Soy el dueño de mi destino, soy el capitán de mi alma”.

Rafael Flores

Abogado, Articulista en Temas de Gerencia , Liderazgo, Marketing , Emprendimiento y Coaching en Crecimiento Personal, Conferencista Motivacional Redes sociales: Email: [email protected] Twitter: @RafaelFlores6 Instagram: rafaelgre6 Facebook: rafael gregorio flores betancourt Fanpage Visión de Exito

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